KRAKEN EN VIVO: INMORTAL EN NUESTRO OLIMPO


KRAKEN EN VIVO: INMORTAL EN NUESTRO OLIMPO

Por: El caballero negro. Especial para El Fortín.

En las afueras del Teatro Jorge Eliécer Gaitán cientos de fanáticos se quedaron sin boleta para asistir al espectáculo de una de las bandas más queridas y respetadas de Colombia: KRAKEN. Los afortunados asistentes a esta nueva presentación del titán del rock nacional pudieron comprobar que la banda está lista para asumir el reto de lanzar el primer álbum de una agrupación colombiana con la Orquesta Filarmónica de Bogotá a mediados de octubre. Con un excelente despliegue técnico y un completo repertorio de 24 canciones, los cinco músicos de KRAKEN se entregaron a fondo y liderados por Elkin Ramírez convencieron al público de su solidez en cuanto a puesta en escena, sonido, luces y arreglos musicales se refiere.

Tanto las primeras generaciones como las que ahora siguen a KRAKEN vibraron con la fuerza e imponencia de Elkin y sus músicos, a quienes se les nota el trabajo, la disciplina de ensayo y la exigencia del artista porque lo dieron todo como siempre sin improvisar nada. Cuatro temas nuevos que estarán incluidos en KRAKEN FILARMÓNICO fueron presentados en concierto. Dos de ellos hace casi dos años que vienen siendo interpretados por la banda. Estos fueron en su orden: “Amnesia” y “Extraña Predicción”. Los otros dos era la primera vez que se tocaban en vivo y la gente los recibió con aplausos: “Encrucijada”y “Desde el exilio”. Como es propio de Elkin Ramírez, al terminar algunas canciones con reverencias y venias hacia su público defendió su filosofía de vida en la que prevalece la libertad sobre cualquier sistema político, religioso o de culto que la sociedad quiera imponer. De fondo, las imágenes de video eran aliadas de KRAKEN con la K de “Huella y Camino” como marco principal de entrada al sonar de Hijos del Sur. Allí se podía observar muchos de los problemas que aquejan a la población colombiana como la guerrilla, actor principal que obliga a familias de campesinos con sus niños como los más afectados de esta guerra absurda, a llegar a las urbes y vivir el dolor de estar desplazados entre el barro y el miedo. El show visual se impuso también en el teatro y con colores púrpura, ázul, rojos brillantes y amarillo KRAKEN motivó la energía de los 1700 rockeros que colmaron el lugar. Era de esperarse porque es conocido el trabajo de ingeniería de Eduardo de Narváez, quien ya puso su placa de maestro sobre recintos como el Parque Simón Bolívar en los festivales de Rock al Parque y en cuanto escenario es contratada la banda porque el sello de calidad de este señor habla por sí solo. A este guerrero del sonido se le unió la entrega y honestidad de Luis Ramírez, bajista de KRAKEN, quien se soda siempre los conciertos y muestra toda la experiencia adquirida en las academias de música por las que ha pasado. Andrés Leyva, fue generoso con el público y en algunos temas como: “Escudo y Espada”, “Palabras que sangran” y “Después del final” destacó el talento de este músico con sus riffs de guitarra que rayaron con la extrema locura. Una noche inolvidable para el público amante de clásicos como”Vestido de Cristal”, “Lenguaje de mi piel”, “No me hables de amor” y “Muere Libre” que la banda no pasó por alto y otros más contemporáneos como: “Frágil al viento”, “Sin miedo al dolor”, “Corazón Felino” y “Revolución”. En lo que se refiere a la batería Carlos Andrés Cortés se impuso una vez más con la potencia y dominio de los tarros y junto a Ruben Gelvez, teclista de la banda hicieron que la noche de KRAKEN fuera un potosí de rock. Al final una nueva invitación ante la sorpresa de muchos y es un segundo concierto de KRAKEN que está programado en el mismo escenario para el 15 de septiembre, como antesala al día del amor y la amistad. Definitivamente KRAKEN es inmortal en nuestro olimpo.

Edición y Fotografias: Santiago Galindo