ALEJANDRO SABATINI: EL PROCESO DE UN CANTANTE Y EL PASO POR UNA VIDA SOLITARIA


Por: Luis A. López Macía. A las 2 de la tarde, en Bogotá.

Alejandro Sabatini, cantante de Heavy ROCK en Colombia, ser solitario, nos permitió indagar en lo que ha pasado en su vida, pues ha demostrado tener una gran voz y ser un profesional en el escenario. En la mesa de un bar, con poca luz, casi en la penumbra, los dos periodistas de el Fortín, el brillo de una botella que servía solo de compañía y la presencia de una bella acompañante, - quien sería clave a la hora de ampliar unas cuantas ideas -, comenzó un enriquecedor y extenso diálogo sobre este artista tan complejo que es Alejandro.

Alguien muy preciso en sus conceptos, y que se espera aporte mucho con sus respuestas a los lectores de esta revista que cada vez pasa más de ser un sueño a una realidad.

Con este texto esperamos que puedan los cibernautas visualizar un poco las vivencias y el trabajo de este músico, para entender a este ser tan complejo quien, gracias a la soledad, pocas veces sale de su cuarto de donde pocas veces sale a a confesar sus más profundas vivencias, como cantante y como persona.

Claramente él contesta cada una de las preguntas para El Fortín, aunque, realmente demuestra que pertenece mucho más al mundo de las tarimas y el gran público del rock.

Bueno, y aquí comienza la descripción de las preguntas de la revista: Primero que todo, Alejandro, ¿Cómo comienza toda esta pasión por la música?, un artista siempre tiene la sensibilidad, lo que hace que desde muy pequeño se empiece a inclinar a diferentes tendencias musicales, ¿Cómo empezó todo este transcurrir, de una persona que, como usted, apenas tenía 8 años de edad cuando tuvo su primera presentación?

Primero, Buenos días, mucho gusto conocerlos a ustedes, Primero, me empezó a gustar el rock, porque mi mamá era hippie y todo el video, le gustaba Kiss, Aerosmith, Janis Joplin, Led Zeppelín, y, mi primer disco fue el Kiss Alive II, que yo no había nacido cuando salió ese disco y empecé a escuchar ROCK, Heavy Metal, porque mi mamá también es fanática de Skid Row, de Metallica, y armé mi banda con el hijo del Dr ROCK, David Arenas, baterista y, ahí empezamos.

Teníamos ocho o nueve años, no estoy muy seguro, pues si no me acuerdo de lo que hice ayer, no me acuerdo de lo que hice hace ya tantos años, pero, ahí empezamos a tocar heavy y Hard Rock.

El oído es la clave del músico, sin embargo pues tiene que experimentar, tiene que estudiar, ¿Alejandro que estudios ha desarrollado, ha ido a una Universidad a estudiar música, o todo ha sido empírico, todo éste proceso desde que empezó?

Yo estudié música en el conservatorio de Buenos Aires y estudié con un profesor de acá, Ramón Calzadilla, cubano, excelente cantante, este señor cantó en la Scala de Milán, y es uno de los mejores cantantes cubanos que he escuchado en mi vida y estudié con él técnica vocal.

¿Qué es lo que se le resiste a Alejandro en su vida artística, sabemos que usted mantiene un proceso largo, ha estado en bandas como estress, Warriors of the Light, ha tenido tal vez problemas internos con las bandas, o más como del concepto de lo que usted quiere llevar en la práctica, o quiere ser solista, como nos comentaba al iniciar esta entrevista? ¿Qué pasa con las bandas, porqué no hay continuidad con ellas Alejandro, porque no hay esa trayectoria que podría tener usted con Mr Crowly, Porqué ese ir de aquí para allá? ¿Definitivamente lo suyo es estar solo, ser solista?

A mí me encanta estar solo. Yo de solista funciono mucho más, yo tengo problemas míos, que no viene al caso decirlos, y prefiero estar solo y contratar músicos, tocar con ellos y que el que no funcionó se fue. No que me digan a mí, váyase.

Es decir, la banda Alejandro Sabatini y ya. ¿Cuáles son los artistas que más lo inspiran a usted, a que vocalistas admira usted? Yo admiro muchísimo, soy fanático a morir, quisiera volver a ver, a Bon Jovi. Es lo máximo para mí. Y de acá de Colombia, hay mucha gente que me gusta, Evermind es una buena banda, Jhon Cadena es muy amigo mío, me cae muy bien, realmente no está allá, en mis proyectos, pero Leyend Maker es muy buena banda, Awaken, pues es lo que me ha gustado a mí es Bon Jovy y Kraken, que son los padres del Heavy Metal en Colombia.

¿Qué ha aprendido de Elkin Ramírez, qué le ha enseñado como persona y como artista, como profesional? Como persona me ha enseñado a ser un señor. Un señor muy bacano, que se hace respetar y que respeta a la gente y me ha enseñado cosas para cantar muy buenas. Es todo el ROCK en Colombia.

¿Cuál es el proyecto que tiene usted actualmente como artista?

Ahora estoy tocando con una gente, estuve tocando con una banda en Nueva Cork que se llama Ángel Caído, una banda buena, y ahora tocando con esa gente y trabajando como solista y tenemos cuatro canciones.

¿Qué clase de música están tocando?

Ahora nada de Heavy. Para nada, porque he tocado tanto heavy y no me ha dado nada. No me interesa, estamos tocando rock suave. Rock en español, sin perder su esencia heavy. Bon Jovi, Europe, sin perder la esencia con lo que me críe, que es el Heavy Metal.

¿A que le teme y que es lo que más ama de la vida Alejandro?

Le temo a la soledad. Me molesta y es lo peor que le puede pasar a uno. Y lo que más amo en la vida, mi mamá. Y mi papá también.

¿Cómo es el transcurrir diario de Alejandro Sabatini entre el teatro, la música, esa organización diaria?

El teatro, pues mi papá es director de teatro y a veces me toca hacer de asistente de dirección y a veces actúo con él en obras de teatro, pero a mí no me gusta en realidad.

¿Entonces porque actúa? Porque no tenía nada que hacer. Porque lo mío es la música, la paso muy rico. Todo cantante tiene afición por algún instrumento, ya sea piano, guitarra, ¿cuál es el que más lo llena a usted? La guitarra es mi pasión, porque yo nunca pude aprender a tocar piano. Yo soy pianista y baterista frustrado, nunca pude. La guitarra. La guitarra, el bajo y la batería. Por eso me gusta cantar.

Alejandro interpreta algunos covers, como “Mr Crowley”, “The Final Count Down”, de Europe, ¿qué recuerda de esa época, que recuerda de su experiencia de “abismo”, de esos temas que usted mismo compuso, de donde salieron esas canciones?

Hay compositores que sacan esas canciones de la realidad, se vuelven artesanos de la música, de donde trae esas canciones como “Abismo”, ¿De donde nace esa canción?

Abismo no es totalmente mía. Es de Carlos Oñoro, hombre al que respeto mucho, como músico, y como persona, lo conozco desde hace como 15 años y lo respeto, y un día en el local donde trabaja me llamó y me dijo que tenía ése tema y ahí lo trabajamos y le metimos letra. Es decir, la canción no es mía, es de los dos.

¿Qué canciones son realmente suyas?

“Lord of the Sky”, y con mi banda nueva tengo una que se llama “Deja que los espíritus dancen”, porque desgraciadamente yo no puedo dormir, si no tomo gotas o pastillas para dormir, porque a mí me dan pesadillas y yo veo cosas raras en mis sueños. Algo así como alucinaciones. (Cantando) “A veces veo cosas que no puedo explicarte, a veces tengo tanto miedo de conciliar el sueño”. A mí se me aparecen cosas en mi cabeza, hay semanas en las que no puedo dormir.

¿Fenómenos paranormales?, ¿Una cuestión patológica? Algo así. Y el doctor, ¿qué le dice?, ¿Usted tiene un grado de locura? Yo voy al psicólogo y al psiquiatra, uno me dice que me den drogas y el otro me dice que no. Yo no sé, uno me dice que estoy loco y el otro que no, y me pone a hablar. ¿Y no escucha música antes de dormir?

Escucho música, leo, pero no puedo. “Lord of the Sky”, nació de esta sociedad tan dura, tan rebelde, compleja, con tantas frustraciones, ¿o sale como una esperanza para esta sociedad? “Lord of the Sky” es una canción que se compuso con Mr Crowly, Álvaro Racines, que era el baterista de esa banda, empezó a decirme que hiciera ese ritmo y yo comencé a hacerlo y yo le seguí la melodía y de ahí salió de esa manera. Pero no, de un dolor muy grande salió abismo, que es el dolor que uno siente por la soledad tan tremenda que yo tengo. Así esté con alguien. ¿La única que puede compensar un poco esa soledad es su mamá? Ni siquiera. ¿Y la música?

No, ni siquiera, es como si usted estuviera soloy en parte lo llenara, pero usted tiene un dolor muy grande. Periodismo es diferente a la música. Me gusta la música, me gusta cantar, pero, mi dolor es tenaz. Me dan ganas de llorar, de meterme en mi cuarto, estar solo.

¿Es una depresión causada por la vida? Es lo que me dicen los doctores, el psicólogo me dijo que yo era un depresivo patológico. Nací depresivo.

¿Cómo ve usted la crítica actual, usted cree que si es acertada Alejandro, o es como dice Lucho Barrera, como para llenar los sacos?, ya no se habla de bandas como “Venom” o como “Motorhead”, que fueron bandas que impusieron un estilo de música, sino que hay unas bandas que han intentado copiar. ¿Cómo ve usted esa crítica al artista nacional? Hace mucho tiempo que no leo periódicos, ni nada de revistas de ROCK, de Heavy Metal.

¿Cómo lo veía antes, cuando estaba metido en este cuento del rock, cómo veía esas impresiones que tenían los medios hacia los trabajos, los demos? Esa preocupación de la prensa. Aquí hubo mucha preocupación de mucha gente por el trabajo nacional, pero ésta ha bajado y muchas bandas como “Ander Treta”, “Agony”, les tocó irse, y precisamente Agony se fue hace mucho tiempo de acá, porque desgraciadamente acá, el roquero prefiere comprarse una botella de Aguardiente a comprar un CD, o se compra el CD de $2000 y no apoya la banda. Aquí no existe nada y la única razón por la que uno es rockero es porque afortunadamente la familia a uno lo ayuda.

Pero realmente no hay apoyo para el Heavy, ni para el black, el Trash, dentro del Metal, nada. ¿Muchas piedras en el camino, Alejandro?,

Como el otro día nos referíamos con Elkin Ramírez, siempre en su transcurrir como artista, se encuentran esos lunares que empiezan a afectar su progresión musical. Piedras en el camino, las hay todas, hasta rocas, porque aquí la gente se aprovecha de cualquier cosa, hasta en el intento por hacer una banda, que lo terminan a uno tratándolo de “casposo”, y es que no hay una verdadera cultura del metal, aunque duele mucho decirlo, pero no hay una verdadera cultura del metal.

La tarde siguió y la conversación cada vez era más agradable. Espere más en la próxima entrega.